martes, 4 de diciembre de 2012

Mujeres en pie de paz

Por ELENA GARCÍA QUEVEDO en Jerusalén

Es viernes, mediodía de invierno en Jerusalén oeste, en plena ciudad judía. Un puñado de mujeres vestidas de negro se deja ver en la plaza de Hagar, más conocida como Paris. Están en la intercesión de las céntricas calles King George y Azza, junto a una fuente de aguas cristalinas. Es decir: muy cerca de la casa donde vive el primer ministro. Y es justo la hora de trasiego donde se ultiman las compras para el shabat, cuando todo se para aquí.
Ellas son pocas, menos activistas cada vez, pero llaman la atención. Y mucho. Todas visten de negro, y todas llevan un cartel en forma de mano –que tanto para judíos como para musulmanes es un icono religioso y laico de paz- donde se leen frases que piden el fin de la ocupación: shalom, shalam. “Stop the ocupation”. Se hacen llamar Mujeres de Negro, y son el grupo pacifista nacido en 1988 a la sombra de la primera intifada, creado por ocho mujeres que decidieron manifestarse un día a la semana siempre en el mismo lugar público para que su presencia supusiera la denuncia en si. Era la primera vez que las mujeres dejaban al margen a los hombres en este contexto y en este lugar del mundo. Nominadas varias veces para el premio Nobel de la paz, su ejemplo ha sido imitado en otros países.

Saben que son un humilde dedo sobre la llaga de la sociedad que intenta darles la espalda. En torno a ellas, llueven los insultos al igual que ha ocurrido siempre. Pero ellas ni se inmutan. Tienen muy claro lo que hacen: solo esperan. Mucho más las mujeres más mayores que a lo largo de los años han destacado por su edad en el grupo. Es el caso de Renate Wolfson, pacifista que se ha manifestado viernes a viernes durante más de quince años en esta misma plaza.

Nació en Alemania, vivió las consecuencias del fervor nazi hasta que pudo escapar rumbo a Estados Unidos poco antes de la noche de los cristales rotos, punto de inflexión para el pueblo judío. Veinte años más tarde decidió venir a Israel como una sionista más, en busca de su lugar en el mundo.Aquí ha vivido, ha gestado una familia y una nueva forma de ver el mundo. Aquí ha hecho lo que su conciencia le ha dictado: ser crítica. Renate nunca ha estado sola.

Otras muchas mujeres de edad, abuelas, destacan en el pacifismo de Israel por su propio periplo vital y obligan a recordar cómo se creó el estado de Israel, la llegada masiva de judíos a Palestina y las guerras. Lejos de Jerusalén, en Tel Aviv, Hava Keller es la abuela del pacifismo israelí. De hecho, para muchos su propia historia es una alegoría de su país; un icono. Nacida hace más de ochenta años, logró escapar del holocausto donde parte de su familia murió. Hava participó en la guerra del 48 a pocos kilómetros al norte de Aco. Allí comenzó su necesidad de paz: un día entró en un pueblo que los palestinos abandonaron huyendo de los bombardeos, miró debajo de la cama y vio los zapatos de dos niños. Fundadora del Committee for Women Political Prisioner, en 1948 Keller soñaba con que tras la primera guerra la convivencia entre judíos y palestinos fuera posible, pero pronto supo que el país que había contribuido a crear iba a estar lejos de sus sueños. Ahora vive en Tel Aviv, en los últimos años ha ayudado a recoger las olivas a los palestinos, se ha manifestado delante de las cárceles, de las demoliciones ilegales de casas, de los asentamientos; es y ha sido una figura clave en varios frentes del pacifismo.

“La única posibilidad de vivir como humanos comienza porque palestinos e israelíes vivan en paz. La alternativa es la guerra”, suele decir. Convencida de que esta es la única vía para que Israel alcance su propia paz, Hava ha trabajado en todo momento para establecer puentes con la sociedad palestina.

Muchas otras mujeres siguen su ejemplo y trabajan en esa misma línea. Amira Hass lo hace con su pluma. Es periodista, escribe en el progresista Haretz que es el más prestigioso del abanico periodístico israelí y desde hace más de trece años vive en la capital de Cisjordania, en Ramallah, donde se celebraba el reconocimiento de la ONU del Estado palestino. Hass vivió antes en Gaza, donde aprendió a hablar árabe.“No escribo sobre la miseria de los palestinos sino sobre los efectos de las políticas israelíes. No se trata de los pobres palestinos, se trata de nosotros”, afirmaba en una entrevista con David Remmick, editor del New Yorker.

Marcada por la historia de su madre, una yugoslava judía que vivió en primera persona la tragedia del campo de concentración donde las mujeres alemanas miraban hacia otro lado al ver el maltrato a los judíos, Amira decidió no hacer lo mismo que ellas. Ese fue el principio que empujó su forma de vida y su toma de partido. Hass trabaja para que los israelíes conozcan la vida cotidiana de los palestinos. Para ello experimenta en su propia piel, día y noche, y con su propia vida. Las crónicas de la periodista israelí hablan de la tragedia cotidiana palestina; de sus restricciones, detenciones, violaciones, de cómo las familias sufren los efectos de la ocupación; y de cómo es un día cualquiera de una persona cualquiera en Palestina. Sus palabras llegan a los israelíes para quitar la venda de sus ojos y hacerles ver lo que difícilmente conocen: Los israelíes, salvo excepciones como en el caso de los periodistas o soldados, jamás pasan al otro lado del check point.

Hay muchas más mujeres en la lucha pacífica israelí que en algunos casos como la organización Bat Shalom, entre otras muchas, han trabajado hombro con hombro con organizaciones de mujeres palestinas como es Jerusalem Center for Woman, que al otro lado de la línea verde centra su trabajo en el que las palestinas tomen conciencia de sus propios derechos; y de su papel clave en la construcción de una sociedad democrática. En el este la toma de conciencia de la mujer acerca de sus derechos se atisba como clave del cambio político y social.

Pese a todo, la lucha pacifista cada vez es más marginal. Cada vez son más los pacifistas que acusan a Israel y a su sociedad de vivir un sistema de aparheid que, alimentado por la creación del muro, invisibiliza la tragedia cotidiana palestina y dificulta la vida en Cisjordania. “Cada vez se radicaliza más la separación”, dice el activista israelí Sergio Yanhi, que forma parte de la organización The Alternative Information Center. “Cada vez es más evidente el sistema de aparheid en la sociedad israelí que vive de espaldas a la ocupación ”. Por ello, el trabajo de gran parte del pacifismo ahora se centra en la crisis social palestina e israelí; en la pobreza que se hace más aguda a ambos lados de la línea verde y crece con la guerra.
Son las cuatro de la tarde junto a la plaza donde se manifiestan las mujeres cada viernes, pero hoy hablo con Shalom, un intelectual religioso que ronda los ochenta años a quien pregunto acerca del pacifismo. “A todos nos gusta hablar de paz, pero si se trata del futuro de mis hijos prefiero ser lobo a ser cordero”. Al otro lado de la línea verde, poco después, Mohamed otro hombre musulman, intenta explicarme su punto de vista sentado en la mediana de la carretera que une Jerusalén a Jericó mientras esperamos la llegada del transporte comunitario.

“Los israelíes son gente buena, pero la guerra es política”, me dice antes de añadir: "En Palestina todos esperamos”, me dice. ¿A qué?, pregunto. No esperamos nada.

FUENTE: http://blogs.elpais.com/mujeres/2012/12/mujeres-en-pie-de-paz.html

La ‘niña’ perseguida por el Gordo

Fue la primera chica en cantar el primer premio del sorteo de Navidad y se equivocó

La bola con el número 03.772 salió a las 10.01 horas el 22 de diciembre de 1986 del bombo del sorteo de Navidad. David, de 13 años, la cogió para entonarla junto a su compañera Carolina, de la misma edad. Llevaban tres años cantando juntos en el sorteo navideño, y ese, por desgracia, ya era el último. Ella, una niña pizpireta que tuvo el honor de pertenecer al club de las cinco primeras féminas de la historia encargadas de repartir suerte, no quería despedirse sin dar el Gordo. Esa es la ilusión de todos los niños del colegio de San Ildefonso. Convertirse por un día en repartidor de sueños. A las 10.01 cogió la bola que acompañaba al 03.772 y sonrió. Iba a dar un sexto premio, y cantó: "25 millooooones de peseeeeetas". En la mesa de presidencia, justo en el momento en que enseñaba su bola, se dio cuenta de su agradable error: se había tragado un cero y eran 250 millones de pesetas… ¡acababa de dar el Gordo! El ‘de los errores’, el más sonado de todos los tiempos.

Hoy, 26 años después, Carolina Pellico parece que sigue empeñada en repartir suerte. Trabaja en el departamento de administración de la agencia de Publicidad Grey, la encargada desde el año pasado de crear el anuncio del sorteo de Navidad, curiosamente con el logo ‘la fábrica de los sueños’. “Cuando vi el spot el año pasado, antes de que se emitiese, me emocioné. Me vinieron millones de recuerdos a la mente. Desde aquel día ese número no me ha abandonado”, cuenta en conversación telefónica, orgullosa de su historia. Cuando se enteraron en Grey de su anécdota, todos los trabajadores le hicieron un guiño y se pusieron de acuerdo para jugar al número de Carolina, la niña perseguida por el Gordo. “Llevo trabajando en la agencia cinco años, pero con esto he revivido aquellos momentos con mucha intensidad”, admite.

 
 
Casada y madre de Guillermo, un niño de cuatro años, "la primera chica de la historia en cantar el Gordo" cuenta que le encantaría que su hijo pudiera vivir la misma experiencia. “Ya me ha preguntado este año si voy a repartir otra vez suerte”, cuenta asombrada al comprobar que recuerda perfectamente el vídeo promocional que hicieron en su empresa el año pasado para relatar su historia. “Pero no todos los niños valen para eso. Mi hermano, por ejemplo, no quiso saber nada del tema. Algunos no pueden o no saben cantar, otros solo quieren ayudar dando vueltas al bombo…”, explica. Ella, sin embargo, siente que estaba y estará siempre ligada al Gordo. “Me equivoqué al cantarlo, sí, y a partir de ese momento pasé muchos nervios hasta que terminamos nuestra serie. Pero a pesar de los múltiples flashes, el bullicio que se creó y de que los periodistas no nos dejaron ni comer, no fue nada traumático, más bien todo lo contrario”, rememora.
 
 
 
 
El sorteo de aquel año tuvo que detenerse dos veces por diferentes errores, por eso se le conoce como el más sonado de todos los tiempos. Otro niño se equivocó en una serie anterior al cantar el segundo premio. El runrún comenzó en la sala. Y los nervios se instalaron en los presentes. Al reanudarse, llegó el turno de Carolina. “Bah, tampoco ha sido para tanto”, dijo la niña resuelta a la prensa, al ser el centro de la expectación creada tras su desliz con los ceros. “Somos niños, es un directo, estas cosas pasan”, explica ahora al recordar la mala pata de Gemma, otra de sus compañeras, que un año después cometió el mismo error que ella. “A la pobre le regañaron en directo. Imagino que después de nuestro año querían que todo saliera bien… pero éramos niños, no hay que darle tanta importancia”, insiste.
 
Carolina se despidió del sorteo de Navidad con un buen bagaje de alegrías repartidas: un sexto premio, un segundo y el Gordo. Todos ellos racionados en tres años. No está nada mal, dice, aunque la mejor manera de cerrar el círculo sería que ahora ella se hiciera con el número ganador. “¿Te imaginas? Entonces sí que volvería a salir en todos los periódicos”, se ríe, socarrona. Al fin y al cabo hay que creer en la fábrica de los sueños. Y ella, por suerte, trabaja ahí.

FUENTE:http://sociedad.elpais.com/sociedad/2012/12/03/actualidad/1354550962_907869.html

Guerreras que rompen fronteras

La selección femenina de balonmano, con 12 de las 16 jugadoras en el extranjero, afronta el Europeo con más responsabilidad tras el bronce olímpico

“Cuidado, si tienen un buen día, nos pueden poner en aprietos”. Hasta hace muy poco este era el pensamiento de muchas de las rivales de la selección femenina de balonmano. Pero esos momentos puntuales se fueron convirtiendo en costumbre y se terminaron de consolidar en los Juegos de Londres con la medalla de bronce, el primer metal olímpico de la historia. Ahora, en el Europeo que arranca este martes en Serbia ante Alemania (18.15, Teledeporte), ya no importa el posible buen día que vayan a tener; cada vez más miradas apuntan a estas guerreras, ya no olímpicas, claro, que pretenden seguir ganando batallas y dar alegrías a un deporte que, a muchas de ellas, les ha obligado a dejar España.
“No nos sentimos presionadas, pero sí es verdad que después de los Juegos notamos que la gente está más pendiente, dan por descontado que traeremos una medalla”, comenta Macarena Aguilar, que recuerda que un Europeo es el torneo más complicado en balonmano ante la ausencia de rivales asequibles. “El listón está muy alto, hay selecciones que se han preparado jugando grandes torneos, más o menos saben el nivel en el que están. Nuestra preparación ha estado un poco alejada de la realidad, pero cambiará cuando llegue la competición”, añade Verónica Cuadrado

De lo que sí ha servido la preparación que durante 10 días han realizado en Madrid, y un corto periplo por Francia antes de llegar a Serbia, además de para disfrutar de la repercusión mediática del bronce, fue para que se volviera a juntar el combinado, un grupo, una piña por encima de cualquier cosa: “En 12 años que llevo en la selección nunca ha habido un grupo así”, se felicita Marta Mangué, que como Aguilar o Cuadrado no cree que haya una fórmula secreta: “Se ha ido formando sin darnos cuenta, sobre todo en los últimos cinco años, nunca ha habido un mal rollo. Jugando se nota que estamos muy unidas. Pero es verdad que somos conscientes de que para tener buenos resultados nos necesitamos unas a otras, necesitamos que todas estén bien. Cada una juega su papel y lo hemos asumido bien, no nos enfadamos si una tiene que destacar más en un momento u otro”, argumenta Aguilar.

La vida en Dinamarca, en Serbia, en Francia o en Hungría, por ejemplo, fueron los temas de conversación que monopolizaron los primeros días de convivencia. Y es que 12 de las 16 convocadas por Jorge Dueñas juegan esta temporada en equipos extranjeros, por los que ficharon en busca básicamente de una estabilidad económica y la continuidad de la alta competición ante el catastrófico momento que vive su deporte en España.

Una situación que complica la labor del técnico, “el jefe de la tribu” entre tanta guerrera, bromea Jorge Dueñas, que se las tiene que apañar como puede para seguir a las jugadores por los siete países en las que están desperdigadas: “Las sigo por Internet, porque muchas juegan competiciones europeas, también por el contacto que tengo con sus entrenadores”. Pero más allá, la mayor dificultad para Dueñas es acoplar de nuevo al equipo: “Antes la base de la selección jugaba en el Itxako, con un juego muy parecido al nuestro, ahora cada una hace un tipo de juego distinto en su equipo, generalmente más físico. La parte buena de todo esto es que siguen jugando al más alto nivel, de haberse quedado quizás alguna no se podría haber dedicado profesionalmente al balonmano”, opina el técnico, que para este torneo cuenta con la novedad de Alex Barbosa, nacionalizada española recientemente.

Dueñas es, sin duda, la parte comedida del grupo, su tono de voz pausado, serio, no trasmite un ápice de espíritu guerrero, que sí lleva por dentro desde que se hizo cargo del grupo en 2007 y con el que ha conseguido los mayores logros de este equipo (subcampeonato de Europa en 2008; bronce en el Mundial 2011 y la presea de Londres). No en vano es el muñidor de esta piña, un protagonismo del que huye: “Trato de dar cierta tranquilidad cuando el equipo está más nervioso, más alterado. Que esa lucha guerrera no se traduzca en desmadre, en locura”.

El técnico vasco es también el principal responsable de que las jugadoras no pierdan la seña de identidad que les valió ese apelativo del que tanto gozan, “porque si hemos tenido éxito hasta ahora, además de por la calidad que hay dentro del equipo, es por tener un espíritu de sacrificio y de entrega distinto”. Porque mientras se siga ese curso Dueñas sabe que el éxito llegará. Y si no regresan con una medalla no se debería hablar de fracaso, insiste. “El fracaso solo lo puede suponer perder nuestra seña de identidad”. Esa misma que ha obligado al resto de equipos a fijarse más en ellas, a dejar de pensar que España solo les pondría en apuros si tienen un buen día.

FUENTE:http://deportes.elpais.com/deportes/2012/12/03/actualidad/1354561114_098086.html

Cuando Paciencia no es una virtud

Por Chido Onumah

Traducción de Virginia Solans. Ver aquí el original en inglés.
Si alguien quiere apreciar la falta de honradez del gobierno nigeriano del presidente Jonathan, no tiene más que observar las habituales apariciones y desapariciones públicas de la primera dama del país, Patience Jonathan.

Era inevitable que su reciente ausencia durante dos meses llamara la atención, pues ella nunca pierde la oportunidad de ser el centro de todas las miradas. Y efectivamente, eso es lo que sucedió. Lo que empezó siendo una mera especulación sobre su paradero pronto y lamentablemente se convirtió en una situación cómica, un sainente motivo de vergüenza nacional. Cuando empezábamos a sospechar que la excusa “está descansando en Alemania” era tan lamentable como pérfida, se nos dijo que el presidente Goodluck Jonathan, en compañía del capellán de Aso Villa Chapel, el venerable Obioma Onwuzurumba, había pagado a la primera dama una visita a dicho país...


De acuerdo con algunas informaciones, la visita secreta se explicaba "en un pequeño reportaje que emitió el canal internacional de la televisión pública de Nigeria (NTA por sus siglas en inglés) a las nueve de la noche, acompañado por un video (grabado y enviado desde la presidencia a la televisión), que mostraba al presidente y a la primera dama, magníficamente ataviada, oyéndola decir “permítanme que me haga una foto junto a mi marido”. Reuben Abati, consejero especial de medios de comunicación y publicidad de la presidencia, interpretó de forma positiva el intento audaz y absurdo de engañar a los nigerianos. Según Abati, el video emitido por la televisión era la confirmación de que la esposa del presidente "está como un roble", contrariamente a lo que alguna gente quiere hacer creer a los nigerianos. "El video ha puesto fin a las mentiras que han propagado aquellos que juegan a la política. En el video se veía claro que la escena no estaba grabada en un hospital”.

Me parece que Abati casi nunca oye a su propia conciencia. Y si lo hace, debería saber que él y su jefe fueron los primeros que jugaron a hacer política con la vida de la primera dama.


Abati llegó a decir que el gobierno "había mantenido silencio desde entonces porque no podía permitirse el lujo de 'salir a la palestra' con todo el mundo”. Bienvenidos al mundo de los cuentos de hadas. Se supone que nos lo tenemos que creer y continuar con nuestras vidas. Desde luego, si alguien quiere creerse los historias que cuenta Abati a la luz de la luna, debería también creerse la del ratoncito Pérez.

Su actitud demuestra que el aparato de gobierno de Nigeria no está en sus cabales. ¿Qué se supone que tendríamos que haber pensado sobre el hecho de que la omnipresente primera dama, la María Antonieta de nuestra época, se haya ausentado sin permiso durante dos meses? Me gustaría decirle al señor Abati y a sus pagadores que no se inquieten porque, a pesar de que se han unido al “equipo destructor” de nuestra commonwealth, creo que me resultaría difícil encontrar a un solo nigeriano, incluidos también los despiadados enemigos del presidente, que desee mala salud a la primera dama.
Lo único que cabe pensar es que la decepción que hemos sentido y el gran secreto que ha rodeado a la ausencia repentina de la esposa del presidente durante dos meses no ha sido otra cosa que una travesura innecesaria. Uno podría imaginar que nuestros líderes habrían sacado alguna conclusión de lo que pasó con el caso de la antigua primera dama Turai Yar’Adua y su camarilla. ¡Qué equivocados estábamos! Parece que cuantas más cosas cambian en Nigeria, otras tantas permanecen igual. Este Gobierno es de chiste. Los dirigentes de este país subestiman a los nigerianos. Están convencidos de que no tienen ninguna responsabilidad ante nosotros.

Por si las palabras insultantes de Abati no hubieran sido suficientes, a su regreso de Alemania hace unas semanas después de su bien merecido descanso, la primera dama se puso a maldecir, a alardear y, como una buena cristiana, a dar gracias a Dios Todopoderoso por haberla permitido volver a Nigeria sana y salva y haberle dado una segunda oportunidad. ¡Resulta difícil entender que alguien que había dicho que no estaba enferma y que no había ingresado en ningún hospital haya regresado y agradecido a Dios una segunda oportunidad! Los nigerianos son conocidos por ser los habitantes más felices del mundo. Pero lo cierto es que no estoy muy seguro de que además seamos un país con 160 millones de tontos.

De ese modo, su vuelta fue celebrada a lo grande, con ceremonias de bienvenida más propias de la realeza pero muy típicas de ella. Así que, mientras la señora Jonathan descansaba sin hacer nada, los nigerianos estábamos preocupados haciendo búsquedas a través de Internet para averiguar si había ido a Alemania a hacerse una operación de cirugía estética o, por el contrario, a recibir tratamiento para una enfermedad muy grave. Por eso, la ceremonia de bienvenida al estilo de un carnaval no hizo más que confirmar que estaba más sana y feliz que nunca.


La esposa del primer mandatario siempre negó que hubiera estado en un hospital mientras se encontraba en el extranjero y, con un tono de voz poco convincente, explicó así su estancia en Alemania: “Donde hay gente buena, también hay mala gente. Algunos nigerianos están diciendo lo que quieren. No lo que Dios ha dispuesto. Porque Dios tiene un plan para cada uno de nosotros. Y Dios ha dicho que cuando dos o tres personas se reúnen en Su nombre, que Él estará con ellos. Y los nigerianos se reunieron y rezaron por mí. Y Dios escuchó sus oraciones. Así pues, doy gracias a Dios por todo ello. Dios es bondadoso y Su misericordia infinita. Al mismo tiempo, quiero decir que he leído los periódicos donde se dijo que he estado en un hospital”.

“Dios Todopoderoso sabe que nunca he estado en aquel hospital. Y que ni siquiera conozco el centro médico que mencionan. Tengo que explicar lo que Dios ha hecho por mí. No tengo una enfermedad en estado terminal. Ni me han realizado ninguna cirugía plástica en el abdomen”, aseguró la primera dama a los nigerianos. Podría tener razón. Tal vez no ha visitado ningún centro hospitalario. Quizá la Presidencia compró un estado en Alemania y contrató a todos sus médicos para que vinieran a su residencia a tratarla. Hay un mundo de diferencias y claro, los amantes de la rumorología lanzan sus sospechas sin importarles nada.

No contenta con su diatriba, la primera dama añadió: “Mi marido me quiere tanto como yo a él. Me gusta la forma en que Dios me ha creado. No quiero decir nada más. Solamente que quisiera aprovechar esta oportunidad para dar gracias a mi amado esposo, a mis hijos, a todos mis asistentes y a los nigerianos por permanecer a mi lado durante los momentos difíciles. Dios me ha dado una segunda oportunidad para volver a trabajar junto a las mujeres de Nigeria, los niños y los más necesitados. He venido para salvar a Nigeria. He venido para trabajar junto a los nigerianos. Estoy aquí por ellos. Quiero decirlo una vez más. Estoy encantada de haber vuelto. Quiero a los nigerianos. Son mi familia”.

Si la actitud de la señora Jonathan es fruto de un sentimiento de culpabilidad que ella cree impropio, que sepa que miles de mujeres mueren cada año antes y después del parto por carecer de una atención primaria. Y que millones de otros no tienen acceso a los servicios médicos básicos por la falta de una infraestructura sanitaria y en condiciones, ya que su marido no se preocupa de revisarla. Pero estas cosas no deberían estar entre sus preocupaciones. Estamos acostumbrados a que nuestros dirigentes reciban tratamiento, y probablemente mueran, fuera de nuestro país. En Alemania en particular.

En caso de que la culpa tuviera que recaer sobre alguien, tendría que ser sobre los medios de comunicación. ¿Dónde estaban los medios de comunicación nigerianos mientras se originaba esta debacle? Fue la misma pregunta que nos hicimos cuando se produjo la crisis con Yar’Adua. Si nuestros periodistas no podían ir a Alemania y estaban dispuestos a participar en el juego de la especulación, deberían al menos reconocer a los nigerianos su derecho a hacer las preguntas pertinentes cuando la primera dama regresó.

La historia de Patience Jonathan es una muestra del secretismo con que actúa este gobierno. Pero no es simplemente eso. Es también un reflejo de la conducta imprudente, temeraria y despreciativa que muestra el señor Jonathan no solamente hacía las leyes más fundamentales sino también hacia los ciudadanos a los que intenta gobernar.
No parece por tanto extraño que los nigerianos no tengan muy buenas razones para estar contentos con la actual administración. Sin embargo, es cierto que como nación tenemos en realidad ante nosotros muy pocas opciones donde elegir que no sea el presente gobierno.
Finalmente, este país ha encontrado en la primera dama a una salvadora. Esperemos que la segunda oportunidad que ella pidió, y que Dios Todopoderoso tan gentilmente le ha concedido, sirva para detener los casos de corrupción y acabar con la cultura de la impunidad y el mal gobierno.

FUENTE:http://blogs.elpais.com/africa-no-es-un-pais/2012/12/cuando-la-pacienci-no-es-una-virtud.html

La alcaldesa de Lima planta cara a las mafias

Susana Villarán se enfrenta a una recusación popular que podría apartarla de la alcaldía

En la puerta del Ayuntamiento de Lima, cuando el visitante pregunta por la alcaldesa, los miembros del equipo de seguridad se comunican por radio:

-Hay un señor que tiene cita con La Número Uno.

Si siguiéramos el tono un tanto épico de la nominación podríamos decir que La Número Uno se encuentra sola ante el peligro. Tan sola que en enero las encuestas reflejaban solo un 13% de apoyo en una ciudad-región de 8,5 millones de habitantes. Se llama Susana Villarán, tiene 63 años, fue maestra, periodista y ministra de Promoción de la Mujer. Es católica y practicante, se considera de izquierdas, está separada, tiene tres hijos y cuatro nietas. En enero de 2011, con el Partido Descentralista Fuerza Social se convirtió en la primera mujer elegida democráticamente como alcaldesa de una ciudad-región que abarca el 50% del Producto Interior Bruto de Perú. La cualidad que más rédito político le ha dado hasta ahora es su honestidad. El rasgo no es baladí en un país donde buena parte de la población piensa que los políticos son unos “ladronazos”. Ni sus principales rivales se atreven a atacarla por ese flanco. Sin embargo, ahora corre el riesgo de salir expulsada de la alcaldía mediante un referéndum revocatorio.

El pasado 10 de noviembre la revista The Economist publicó un artículo titulado “La alcaldesa y las mafias” en el que explicaba que la ley que aprobó el Parlamento peruano en 1994 para permitir la revocación de alcaldes mediante consulta popular tenía como objetivo luchar contra la corrupción. “Pero ese instrumento está siendo usado ahora por una turbia coalición que trata de expulsar a Susana Villarán, solo porque ella ha tratado de aplicar la ley y erradicar la corrupción”. Pocos días después, la “turbia coalición” reunía 1.258.559 firmas y lograba que el máximo órgano electoral del país aprobase la convocatoria de un referéndum revocatorio para el próximo 17 de marzo. La figura se había promovido antes en pequeños municipios de Perú. Pero nunca en Lima.

-¿Qué ocurrió para que solo en dos años se
diera un vuelco tan grande?

-Llegué a una fiesta en la que no fui invitada, -explica Villarán en su despacho. En la política tradicional todo se negocia y todo el mundo le debe algo a alguien. Yo no le debía nada a nadie, era mujer y, sobre todo, de izquierdas. A los tres días de entregarme las credenciales el diario decano de este país ya decía: “Susana Villarán podría ser revocada”. Se hizo una campaña de descrédito contra mí usando la misma técnica que ya usó en su día Fujimori y su ministro Vladimiro Montesinos con las portadas de los tabloides. Puede que los diarios no se lean mucho, pero las carátulas, las portadas de los periódicos tabloides se cuelgan todos los días en los quioscos. Y hay 800.000 personas que las leen. Pero yo me propuse gobernar para hacer grandes transformaciones: que tienen costo, que demoran y no se pueden exhibir de forma inmediata.

La revista The Economist también decía: “Aunque ella no ha probado ser una alcaldesa sobresaliente, porque su organización es pequeña y ella no tiene experiencia en dirigir una gran organización, lentamente ha logrado implantar algún orden en una de las ciudades más caóticas de Latinoamérica”.
 
Villarán se propuso desde el principio afrontar el problema de la movilidad, “que es el caos de tráfico que hace que Lima pierda mil vidas cada año, y miles de horas en el tiempo de los vecinos”. Le hincó el diente a la sopa de fideos que son las rutas de autobuses que se anulan y solapan en el centro de la ciudad. Y eso le supuso enfrentarse a una red de empresarios a los que nadie se había atrevido a tocar en 30 años. Le costó ocho paros de transportistas, pero la reforma siguió avanzando. Después se atrevió a desplazar el mercado mayorista de La Parada.

-Hace 44 años había un aviso en el diario La Prensa que decía: “En 15 días se mudará La Parada”, -relata Villarán. Pasaron 44 años y nadie se atrevió nunca a hacerlo. Estaba en el centro de la ciudad y había todo un mundo de prostitución, de mafias, de pobreza, exconvictos que prestaban seguridad al comerciante, al carretillero… Y de pronto llegó una señora con su equipo y se atrevió con La Parada. Había muchísima corrupción ahí dentro: se movía mucho dinero que involucraba a muchas autoridades, a la policía y a todo el mundo. Con ese dinero contrataron a todos los delincuentes de El Callao y de Lima que el día 25 de octubre generaron una protesta violenta contra la policía en la que murieron cuatro personas. No puedo hablar de éxito cuando mueren cuatro personas, pero el desplazamiento de La Parada produjo el resultado deseado.

No obstante, los grupos que iniciaron el movimiento revocatorio continuaron con su trabajo de asedio. La cara más visible de ese grupo es el abogado Marcos Tulio, a quien muchos periodistas acusan de trabajar para su amigo Luis Castañeda, antiguo alcalde de la ciudad. “Si usted pregunta en Lima qué obra conoce alguien que ha hecho la señora Villarán nadie sabrá contestarle. Se ha dedicado a hacer obritas chiquitas que dejó el alcalde anterior. La campaña nuestra va a estar dirigida al tema obras: obras sí, palabras no. Y queremos revocarla por ineficaz”.

El mayor error que incluso los partidarios de Villarán achacan a la alcaldesa es que no supo vender sus logros. Y ella asume que ha habido un problema de comunicación.

-Soy una mujer muy terca, -explica. Sobre todo, terca en la austeridad republicana. Me he pasado de austera en el gasto en publicidad. El anterior alcalde ponía su nombre en cada escalón de la escalera que mandaba construir. Una escalera podía tener 180 peldaños. Y en cada uno de ellos ponía su nombre. Imagínese. No lo crítico, constato una realidad. Supongo que debió haber llenado algún vacío existencial. Pero yo, cada vez que hago algo, no firmo con mi nombre sino con tres palabras: “Lima lo hizo”. Le explico a la gente que no pongo mi nombre porque no es mi dinero. El dinero es de ustedes, les digo, y costó tanto, y quiero que lo sepan. Mientras hago la obra sí pondré mi nombre para que mi critiquen y me fiscalicen. Pero después, no.

Frente al asedio, Villarán se creció y las encuestas le sonrieron. Las últimas le daban un 31% de apoyo, más del doble que en enero. El 17 de marzo se someterá al referéndum revocatorio. Pero asegura sentirse muy tranquila.

- Sería terrible que Lima parase porque es la locomotora del país. Queremos cerrar el gran déficit de infraestructuras de la ciudad. Sería terrible que Lima parase. Estoy inaugurando todos los días obras pequeñas y grandes. Lo haré cacareando más y acercándome más a la gente. Pero sin renunciar a mi austeridad republicana y poniendo siempre "Lima lo hizo".

FUENTE:http://internacional.elpais.com/internacional/2012/12/01/actualidad/1354368695_171703.html

lunes, 3 de diciembre de 2012

China reniega del hijo único

Más de tres décadas de coerción a la mujer para que no tenga más que un hijo han logrado, según el Gobierno chino, impedir una explosión demográfica que habría situado la población nacional en 1.750 millones de habitantes, en lugar los 1.350 que tiene el país en la actualidad. Pero también ha causado un enorme malestar entre la mayoría de los ciudadanos y un envejecimiento poblacional que amenaza el avance del gigante asiático. De ahí que la balanza se inclina ahora por relajar la política del hijo único y permitir una ampliación paulatina y ordenada de la familia.
En unas declaraciones al gubernamental China Daily, Zhang Weiqing, que desde marzo de 1998 hasta el mes pasado ha sido ministro de la Comisión de Planificación Familiar, ha anunciado “el año próximo el Gobierno va a tomar acciones” encaminadas a facilitar que las parejas urbanas tengan un segundo hijo. Según Zhang, la medida se tomará de forma “gradual”, comenzando por las parejas en que uno de los miembros sea hijo único.
La normativa actual señala que para poder tener dos hijos en las ciudades se exige que ambos progenitores sean hijos únicos. Los campesinos están autorizados a tener otro hijo si el primero es una niña, ya que tradicionalmente las hijas se marchan al casarse a la casa de los suegros, por lo que los agricultores se quedan sin apoyo para cultivar los campos. Esta arraigada costumbre es una de las principales causas del grave desequilibrio de género de la China actual, en la que, según el censo de 2011, hay 118,06 varones por cada 100 mujeres.

Durante estas tres décadas millones de chinas han sufrido el acoso de los funcionarios de la Comisión de Planificación, que han violado sus derechos más íntimos en aras de impedir un segundo embarazo. Las denuncias de abortos forzosos llevaron
al activista ciego Chen Guangcheng a enfrentarse a las autoridades locales en defensa de las mujeres, lo que le condujo a la cárcel, al arresto domiciliario y finalmente a su exilio en Estados Unidos.
Este año, la población urbana china ha superado a la campesina y los demógrafos esperan que el ritmo de urbanización se acelere. Zhang indico que la relajación de la política del hijo único comenzará en las provincias “más productivas económicamente”, es decir, en las costeras, que es donde el descontento es mayor. Provincias como Guangdong, fronteriza con Hong Kong y corazón industrial de la llamada fábrica del mundo han visto reducir su capacidad productiva por falta de mano de obra tras una escalada insostenible de salarios.
Zhang, actual director del Comité de Población y Recursos de la Conferencia Consultiva Política del Pueblo Chino (un cargo sin poder ejecutivo), subrayó que el cambio en la política de natalidad es “inevitable” porque la segunda potencia económica mundial se enfrenta a “problemas poblacionales cada día más complicados, que van desde el envejecimiento a la migración masiva [del campo a la ciudad] pasando por un enorme desequilibrio de géneros”.
Naciones Unidas ha advertido a China del rápido envejecimiento de su población, que pasará de los 110 millones de ciudadanos mayores de 65 años en 2010 a 357 millones de mayores en 2060. Esto convierte a China en el primer país del mundo que es viejo antes que rico.
El censo de 2011 reveló que los menores de 14 años son solo el 16,6% de la población china, lo que supone 6,29 puntos porcentuales menos que en el censo de 2000. En esta primera década del siglo XXI la población aumentó en 73,9 millones de personas, un 5,8%, frente al 11,7% que creció en la década anterior (1991-2000).

En la actualidad, el índice de fecundidad chino -el promedio de hijos por mujer- es de 1,7, por debajo del 2,1 necesario para mantener la población. Zhang señaló que la flexibilización de la política del hijo único no va a provocar una tasa de fecundidad superior a 1,8, que consideró un nivel apropiado para China.

El primer signo oficial de que el Gobierno va a cambiar esta impopular política lo lanzó el pasado 8 de noviembre el presidente Hu Jintao, durante el discurso de apertura del XVIII Congreso del Partido Comunista Chino. Hu omitió la consabida frase de “mantener bajos niveles de reproducción” y, por el contrario, habló de “mejorar gradualmente la política de población y promover un crecimiento poblacional equilibrado a largo plazo”.

FUENTE:http://blogs.elpais.com/mujeres/2012/11/china-reniega-del-hijo-unico.html

“Me quedan 20 años y no me veo haciendo vainica”

La socióloga se jubila por obligación, pero seguirá trabajando sin cobrar

“Me gusta cumplir años, lo considero un triunfo, pero detesto que tenga una consecuencia administrativa: pierdo mi salario”. María Ángeles Durán, catedrática de Sociología, cumplió ayer 70 en su despacho del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC). Y en él, con una mesa atestada de papeles y dos proyectos en marcha, seguirá como investigadora ad honorem tras la jubilación oficial. “Según la estadística, me quedan 20 años de vida, la mayoría en buen estado, y no me veo haciendo vainica”, ironiza.

Sabe hacerla: aprendió en el colegio cuando las labores eran obligatorias para las niñas —“ahora hay que hacer Internet, pero debería enseñarse a chicos y chicas a coser un botón y cambiar una bombilla”—. Unas niñas que “han tenido una evolución magnífica” y a las que ella ha dedicado buena parte de su más de medio siglo de trabajo, coronado por el Premio Nacional de Investigación en 2002.

“Cuando estudiaba la oposición, me di cuenta de la ausencia de mujeres en la producción de conocimientos sociales. Por tanto, era incompleta. Vi además una gran cantidad de temas no abordados, o con un sesgo implícito. Se me abrió un campo infinito de dudas. Así que llegué al feminismo por las oposiciones a cátedra”, resume con humor en el ruidoso autoservicio donde toma antes el cruasán que el café.

A las dudas sobre las certezas acuñadas, Durán (Madrid, 1942) sumó su experiencia cotidiana como mujer. Cosas como tener que contratar a varias personas para que la suplieran en los cuidados cuando enfermó su segundo bebé la dejaban atónita. Y esa “perplejidad”, aliñada con la pregunta de “qué es importante para las mujeres”, sirvió de acicate para sus líneas de investigación novedosas. El Seminario de Estudios de la Mujer, que fundó en la Universidad Autónoma de Madrid en 1979, fue su primera atalaya. “El 23-F lloré pensando en que lo cerrarían”, relata.

Desde entonces, Durán, varias veces profesora visitante en Cambridge (Reino Unido), ha estudiado el valor del trabajo no remunerado —“lo desarrollan sobre todo las mujeres, y si se tuviera en cuenta el PIB español, aumentaría el 60%”—, el coste social de la enfermedad —su experiencia con el cáncer se convirtió además en un libro de autoayuda—, la necesidad mundial de cuidados o la percepción del cuerpo y el espacio de las mujeres —“mis colegas de historia económica destacaban como el gran avance modernizador el ferrocarril, pero yo defiendo que lo fue más el agua corriente en las casas”—.

Demasiadas inquietudes como para que esta madre de la sociología española abandone. “Solo me queda la opción de trabajar gratis, pero es un regalo que se recibe con aprecio”, reflexiona. Ella sigue, pero muchos no tienen dónde. “Un país que no es capaz de absorber el trabajo de sus ciudadanos está en serio peligro. La crisis trae que el trabajo deje de ser una carga para convertirse en un privilegio”. Ese deterioro que también horada la investigación: “Es carísima. Se nos pide que vaya muy dirigida al mercado. Los empresarios prefieren comprar patentes, y en investigación social no las hay”.

“Hace tiempo que tengo el pelo gris y me duelen cosas, pero no me siento vieja. Nunca me jubilaré”, asegura. Pero quizá ahora logre tener más tiempo para los nietos y “para cantar en un coro”.

FUENTE:http://sociedad.elpais.com/sociedad/2012/11/30/actualidad/1354294107_813645.html

8M Día internacional de La Mujer “POR TI PRIMERO”

La dificultad de  acceso de las mujeres  a puestos de responsabilidad, la feminización de los cuidados, así como la falta de corresponsabili...