lunes, 26 de marzo de 2012

'La Pepa' era solo para Pepes


No todo fueron luces en la Constitución de 1812. Hubo dos grandes sombras: el cierre de filas para no tocar la esclavitud en América, y el clamoroso silencio sobre las mujeres. Ambos eran hechos contradictorios con el carácter universal de los principios de libertad e igualdad.


La Constitución de 1812 solo concede los derechos civiles y políticos a los varones. En la sesión del 15 de septiembre de 1811 se acordó excluir de los derechos ciudadanos y, por tanto, del derecho al voto, a las mujeres, a los menores de edad y a los criados, por ser personas dependientes. Cierto es que se reconocía que “todos pertenecen a la familia ciudadana”, o sea, que todos eran parte de la unidad familiar representada por el padre de familia. Más claro no podía formularse el patriarcado del varón en la sociedad.

Además, las Cortes prohibieron que las mujeres asistieran a las sesiones parlamentarias. El profesor
Bartolomé Clavero ha desvelado cómo la mujer adquiere su condición de española por ser hija de hombre libre nacido y avecindado en territorio español. Es, por tanto, el varón el que le da la calidad de española.

Ahora bien,  la
Constitución de 1812 introduce una novedad de largo alcance, le dedica a la “Instrucción Pública” un título o capítulo en exclusiva, el IX, y establece por primera vez en nuestra historia la obligación de crear escuelas de primaria en “en todos los pueblos”. Además, se especifica que en todos se enseñarán los mismos contenidos y con los mismos métodos, aboliéndose los azotes y castigos físicos. Fue el destacado liberal Manuel José Quintana el que redactó por encargo de las Cortes el primer plan de educación pública, pero el golpe de estado absolutista de 1814 lo frustró. Luego, cuando se restableció en 1820 la Constitución gaditana, se abrió un amplio debate sobre la igualdad de educación de niños y niñas. En 1822 se aprobó que estudiasen lo mismo, aunque remarcando que las niñas aprendieran además “las labores propias de su sexo”. De nuevo en 1823 el absolutismo regresó por la fuerza de las armas y la Constitución quedó proscrita.
En todo caso, se abrieron paso nuevas realidades. Por primera vez las mujeres adquirieron presencia propia en eso tan exclusivo de los varones como era la guerra. Hubo heroínas como Agustina de Aragón, guerrilleras como La Galana por La Mancha, y, por ejemplo, en el trienio constitucional en Barcelona formaron un batallón de milicianas, que se llamaron Lanceras de la Libertad, contra los absolutistas.

Además, en ese trienio en que estuvo vigente la Constitución, de 1820 a 1823, las mujeres lograron hacerse oir en las tertulias de las sociedades patrióticas. Ya hubo precedentes en el Cádiz de 1810 donde destacaron por su nivel intelectual Cecilia Böhl de Faber, Frasquita Larrea
o la marquesa de Astorga. La profesora Marieta Cantos ha estudiado la importancia de estas pioneras entre las que destaca la dramaturga María Rosa Gálvez, contraria al modelo de mujer sumisa.
Juan Sisinio Pérez Garzón es catedrático de Historia Contemporánea de la Universidad de Castilla-La Mancha y autor de Historia del feminismo.

FUENTE: http://blogs.elpais.com/mujeres/2012/03/la-pepa-dej%C3%B3-fuera-a-las-mujeres.html

La periodista Pepa Bueno recibe el premio "Tiempo de mujeres" en el Foro Nacional sobre liderazgo femenino y empresa

Durante los días 21 y 22 de marzo, el Palacio de Congresos de Zaragoza se ha convertido en un foro de debate y análisis, al acoger “Tiempo de Mujeres”, encuentro nacional que pretende poner el foco en el papel que desarrolla la mujer en nuestra sociedad en general y, en particular, en puestos directivos empresariales e institucionales. Entre los premiados y premiadas, destaca la figura de Pepa Bueno, presentadora del informativo nocturno de Televisión Española.
Organizado por Feria de Zaragoza y Cámara de Comercio de Zaragoza, “Tiempo de Mujeres” se transformará en un escenario de análisis de los retos presentes y futuros a los que se enfrentan, tanto sociedad como instituciones de todos los ámbitos, como consecuencia del papel crucial que está adquiriendo la mujer. Para ello, contará con un ambicioso programa, en el que se darán cita profesionales expertos, que analizarán el papel de la mujer desde tres ángulos: política, pensamiento y emoción y empresa.


Como preámbulo, el día 21 de marzo, tuvo lugar la recepción en el Palacio de la Aljafería, actual sede de las Cortes de Aragón, en un acto presidido por Rosa Plantagenet-Whyte, vicepresidenta primera de las Cortes de Aragón.

“La cultura huésped, claves para hacer aflorar el talento femenino”, a cargo de Carmen García Ribas, directora del máster en Liderazgo Femenino de la Universidad PompeuFabra; “Motivación e ilusión son femeninos”, a cargo de Emilio Duró, conferenciante internacional, consejero externo de multinacionales de diversos sectoresy profesor colaborador de diferentes universidades; o “Mujer, una marca líquida”, de la mano de José Miguel Sánchez Guitián, profesor de Marketing y Comunicación en ESIC, fueron algunos de los temas analizados en el bloque de Mujer, pensamiento y emoción.
Asimismo, el enfoque del rol que ejerce la mujer en la empresa fue abordado por diversos expertos, como Gemma Cernuda, fundadora de Peixandco, que hizo hincapié en la comunicación en femenino con “¿Qué es comunicar en femenino? Valores y habilidades directivas de la mujer en la empresa”. La primera Marketing to Women consultant de España asegura que Tiempo de Mujeres “será una magnífica oportunidad para revisar el decálogo +1 de la comunicación en femenino, con sentido común, con ejemplos actuales y con ganas de potenciar el consumo femenino, en economías cada vez menos masculinas”.

Carmen Mur, presidenta ejecutiva de Manpower España, también fue otra de las ponentes que mostro el papel de la mujer como agente de cambio en la empresa y las claves que subyacen en ejercer un auténtico liderazgo ejecutivo con “La mujer, el trabajo y sus implicaciones sociales”. “Asistir a este encuentro nos permitirá compartir conocimientos y experiencias, que nos ayudarán a crecer como profesionales pero también como personas”, opina Carmen Mur.

La mesa redonda, bajo el título genérico de “Mujeres que presiden”, moderada por el Presidente de la Confederación Española de Asociaciones de Jóvenes Empresarios (CEAJE), David Alva, se convertió en un interesante foco de debate, contando para ello con la presencia de Inmaculada Álvarez (presidenta de OMEGA); Elena Faba de la Encarnación (presidenta de Círculo de Mujeres de Negocios), María López (vicepresidenta de la Cámara de Comercio de Zaragoza); María Jesús Lorente (presidenta de la Asociación Aragonesa de Mujeres Empresarias); Pilar Andrade (presidenta de la Asociación de Jóvenes Empresarios de Aragón) y Ana Solana (presidenta de la Asociación de Mujeres Profesionales y Directivas de Aragón).
El acto culminó con la aprobación del Manifiesto Tiempo de Mujeres.

PREMIOS TIEMPO DE MUJERES

Tiempo de Mujeres premiará a cuatro destacados profesionales, mujeres y hombres, que hayan destacado por su labor en diferentes ámbitos. Un galardón con el que la organización del evento desea poner de relieve la aportación que han realizado, en cuatro segmentos concretos: Premio TM a la Comunicación; Premio TM a la Iniciativa científica y/o empresarial; Premio TM a la Creatividad; Premio TM a la Proyección Empresarial.

El jurado que decidirá la entrega de los Premios Tiempo de Mujeres estará compuesto por diferentes profesionales de reconocido prestigio y vinculados a la trayectoria de la mujer.

Ganadores:

  • Premio TM a la Comunicación
Pepa Bueno
  • Premio TM a la Iniciativa científica y/o empresarial
Celia Sánchez-Ramos
  • Premio TM a la Creatividad
Arturo Elena
  • Premio TM a la Proyección Empresarial
Mónica Oriol

Tiempo de mujeres, tiempo de emprender

Es tiempo de crisis, es tiempo de emprendedores, es tiempo de mujeres. Sobre estas tres ideas ha pivotado el Foro nacional sobre liderazgo femenino y empresa, que se celebró la semana pasada en Zaragoza. Diversos ponentes se enfrentaron a un público mayoritariamente femenino para decirles que ellas también pueden y deben ser líderes y emprendedores.

Esto último está de moda. Los pequeños y medianos empresarios abanderan el proyecto político y económico del actual Gobierno. Y entre ellos también están las mujeres, vino a decir el foro. No en vano, pese a que las mujeres sí están en igualdad de condiciones entre las nuevas generaciones, no es así cuando la edad aumenta. "No hay tantas mujeres que desde el paro se animen a emprender", indicó María López, vicepresidenta de la Cámara de Comercio, entidad organizadora del congreso.


López no fijó objetivos concretos para el foro. De hecho, no los tenía. "Queremos hacer ver que estamos mezcladas con los hombres, que hay un liderazgo diferente en función de si eres hombre o mujer, cómo podemos complementarnos", indicó la organizadora.

El congreso tenía mucho de motivación psicológica para las féminas. Al fin y al cabo, uno de los temas a tratar fue Mujer. Pensamiento y Emoción. Aquí destacó la charla de Carme García-Ribas, profesora de la Escuela Superior de Comercio Internacional de la Universidad Pompeu Fabra y directora del máster en liderazgo en femenino de la misma institución.

En una conferencia que contó con mucha participación por parte del público, habló del miedo que atenaza a la mujer, desde una perspectiva social, a la hora de erigirse en líder. "Nos han dicho que tenemos que ser iguales", indicó. Para ello, se basó en la teoría del círculo perverso: la mujer tiene miedo al rechazo, se somete a los estereotipos, se siente culpable y se castiga.

¿Cómo hacerlo? "Autorizándonos a nosotras mismas". O lo que es lo mismo, que cada una se autorice a ser feliz, a emprender, a fallar y a ser única. A no infravalorarse, especialmente, con el objetivo de, en un nuevo paradigma social, alcanzar el liderazgo femenino. "Respira y sonríe", aconsejó a todas las mujeres, al final de su intervención.

FUENTE: http://www.elperiodicodearagon.com/noticias/aragon/tiempo-de-mujeres-tiempo-de-emprender_744194.html

viernes, 23 de marzo de 2012

“Dos personas proveedoras, dos personas cuidadoras”, lema de la nueva campaña Co-Responde de AHIGE

Co-Responde es una campaña de ámbito estatal, en marcha desde 2003 y dirigida a fomentar la corresponsabilidad doméstica y familiar en los hombres

CO-RESPONDE es un programa de ámbito estatal desarrollado por AHIGE (Asociación de hombres por la igualdad de género) y subvencionado por el Instituto de la Mujer del Ministerio de Igualdad, dirigido a fomentar la corresponsabilidad doméstica y familiar en los hombres.


Va acompañado de una campaña a través de Internet:
www.corresponde.ahige.org
El programa CO-RESPONDE se define como un servicio de apoyo al fomento de la corresponsabilidad familiar. Tiene la especificidad de estar elaborado y gestionado por una Asociación de Hombres. Este hecho permite establecer, como mensaje central del programa, modelos masculinos distintos a los tradicionales.

Desde estos modelos, los hombres asumimos nuestras responsabilidades domésticas y familiares desde la doble convicción de que, por un lado, es un acto de justicia necesaria hacia nuestras parejas y, por otro, se trata de un conjunto de habilidades y conocimientos que nos dotan de una mayor y necesaria autonomía personal, además de producirse un enorme proceso de enriquecimiento personal.

La corresponsabilidad familiar, o lo que es lo mismo, la necesaria implicación de los hombres en el co-mantenimiento y organización de las tareas domésticas y familiares (limpieza, comida, compras, mantenimiento del hogar, cuidado y educación de los hijos/as, etc.) es el contrapunto necesario para que pueda darse, efectivamente, la necesaria conciliación de la vida personal-familiar y la vida laboral.


Desde este punto de vista, la corresponsabilidad doméstica se establece como un instrumento previo y necesario que permitirá conseguir el objetivo de crear una sociedad en la que se dé una plena y real conciliación de la vida laboral y familiar. Partimos de la premisa de que el hombre o, mejor dicho, el cambio necesario que se ha de dar en el hombre en la dirección de una mayor implicación en las responsabilidades domésticas y familiares, son un recurso básico con el que podemos y debemos contar en el camino hacia una plena conciliación de la vida laboral y la vida familiar. Sin esto, el problema de la conciliación seguirá siendo un problema de mujeres y, por tanto, la inmensa mayoría de los hombres seguirán sin sentirlo como propio. Las estadísticas oficiales, muestran cómo el tiempo que los hombres dedican a las tareas domésticas, es cinco veces inferior al que dedican las mujeres. Incluso más grave que el factor tiempo dedicado, está el de la falta de una verdadera corresponsabilidad ante la organización y relaciones familiares. A menudo, los hombres se mantienen en un papel secundario en los espacios descritos.

"Aprender a ser macho alfa es más complejo de lo que parece"

Escrito por Manuel Buendía Bercedo



Me apetece mucho tomarme las relaciones de género  como un fantástico juego en sentido amplio y adentrarme por un camino que no sé muy bien  dónde nos llevará. Por un lado, pido permiso a John Von Neumann y a Oskar Morgenstern por destrozar a mi antojo su androcéntrica Teoría de Juegos. Y aplicando otras acepciones del juego, no cabe duda de que nos jugamos la vida cuando conducimos  a más de 120 km/ hora, como si de una “ruleta rusa” se tratara. Viendo que  son varones casi el 90% de las personas a las que se les ha retirado el carnet, por ejemplo, junto a otras muchas  conductas arriesgadas, sospechamos  que aprender a ser “macho alfa” es bastante más complejo de lo que parece, y con evidentes efectos secundarios. Me temo que también tendré que pedir permiso a  Darwin, los Neo- darwinistas, o los neo-post-darwinistas, hasta el infinito… (Mi agradecimiento al profesor José Antonio Cuesta), para atreverme a pisar “el jardín” de la Evolución como juego con un particular análisis de género.


No podemos olvidar también el “sentido lúdico” que en ocasiones tiene, o puede tener,  las relaciones entre mujeres y hombres, pero que a menudo alternamos estrategias de escaqueo o de cooperación, de ataque o de huida…. Y por último el sentido del humor como hilo transversal, tomándome muy en serio sin embargo las trampas de las relaciones de Poder.
Muchas de las conductas que hacemos  cuando estamos solos o solas, son simples “problemas de decisión”. Si tenemos que cruzar un río y tenemos tres puentes o alternativas, seleccionaremos el mejor, el puente más seguro, con menos peligros, etc. Pero no estamos solos ni solas. Por ello se convierte en un “problema estratégico” donde hay otros jugadores o jugadoras. Es posible que alguien  con malos, o buenos propósitos esté al otro lado del puente (en el ejemplo) y tengamos que pensar  en sus intenciones. Quizá nos conoce bien ese otro jugador o jugadora  y actuará en consecuencia, para lo que modificaremos nuestra  estrategia, como en una partida de ajedrez.


A modo de ejemplo, es posible que nos guste el fútbol, la petanca y el golf y tenemos que elegir uno. Se convierte en problema estratégico si pretendemos conciliar con la vida familiar y laboral, sabiendo que para mantener cierto “hándicap” o nivel, nos ocupa varias horas de entrenamiento entre semana, aparte de los torneos algunos sábados y/o Domingos. Por tanto, distinguimos lo que son “acciones”, como es elegir un ocio, o cruzar el puente, de lo que son “estrategias”, que es el Plan de acción, según las circunstancias.  
(En este punto me acuerdo especialmente de Natalia Navarro). Es preciso conocer, compartir y pactar las “necesidades prácticas de género”  y los” intereses estratégicos de género” individuales, sin los cuales es imposible entender los comportamientos que atañen a las desigualdades de poder en las negociaciones entre mujeres y hombres.


Rescato para esta ocasión una definición de “negociación” de un curso sobre técnicas de negociación impartido a un grupo de comerciales. (En una época en la cual todos eran varones obligados a llevar corbata). Según dicho curso, “negociación es tratar de alcanzar un objetivo mediante el acuerdo con la otra parte. Si ambas partes de la negociación no tuviesen diferentes intereses no existiría la negociación. (Sería otra cosa). Si una de ellas no quisiese negociar o menospreciara a la otra parte, tampoco existiría negociación. (Sería otra cosa). Por tanto es la búsqueda de un acuerdo beneficioso para las dos partes de la negociación”. Parece bastante general y queda incompleta la definición respecto a la capacidad real de negociación. Puede esconder ingenuidad o mala intención. Basar la negociación en la confianza puede ser un requisito previo imprescindible).Los “diferentes intereses” pueden ser una trampa para las mujeres (o para el jugador o jugadora más débil). No debemos dar por hecho que las reglas del juego sean justas e iguales para todos y todas. Ni dejar sin aclarar quién y cómo se arbitra (recomiendo arbitraje paritario: terapeutas, amigos/as...).


Cada persona tiene sus “preferencias”. Se llama “utilidad” en Teoría de juegos a la valoración numérica de las preferencias.
-“¡Cariño, preferiría que te dedicaras a la petanca cuando vamos al  pueblo, y dejes el mejorar tu swing, para cuando nos separemos, al menos mientras Carmencita sea pequeña!” Para él sin embargo, es de más utilidad negociar y conformarse con ir al fútbol los domingos. (Caso real).
Contamos con un “principio de racionalidad”, donde todo  juego tiene como fin el optimizar su utilidad.  Aquí ya se empieza a complicar un poco. La mayoría de las veces se suele aplicar de una manera muy limitada. Se suele reservar  lo óptimo o lo racional a la economía. Ganar en el juego, significa en multitud de ocasiones derrotar al contrario (o a  la contraria), con criterios puramente económicos (puede ser quedar por encima), midiéndolo en términos de euros o de “goles”. Sin embargo, la racionalidad de nuestro jugador (o jugadora) particular, podría ser “salvar la pareja”, el “bien común”, o “avanzar en la igualdad efectiva y real entre mujeres y hombres”, por poner varios ejemplos. Conviene tener claramente acordados y permanentemente actualizados estos previos antes de la negociación.


Se aprende a jugar cuando se conoce bien a los demás jugadores. El “conocimiento común” se suele utilizar para cooperar en el juego o para hacer trampas. Generalmente gana  las partidas quién hace la trampa más gorda. Eso sí, se puede obtener victorias parciales respecto a diversas combinaciones de todo lo anteriormente expuesto, como puede ser cooperar con relaciones equilibradas y recíprocas en “manos de juego” puntuales...


Se dan constantemente los llamados “equilibrios de Nash”. Es la estrategia en toda aquella situación, (con dos o más jugadores/as, es decir pareja, grupo de trabajo o familia)  donde la elección de estrategias elegidas tiene un punto optimizado y en equilibrio. Podríamos decir que es “lo mejor posible” según circunstancias y utilidades. Nadie mejora  modificando sólo su estrategia manteniendo los otros/as las suyas. Cada jugador o jugadora adopta su mejor estrategia, maximiza sus ganancias individuales y conoce las estrategias de los/las demás. De tal forma que cualquier elemento nuevo en el juego, traslada el punto de equilibrio a una situación diferente. Puede no ser el mejor resultado conjunto, pero este resultado conjunto puede mejorar  si los jugadores/as coordinan la acción.

Espero que lo siguiente se entienda bien. El modelo hombre proveedor-esposa dependiente es un claro ejemplo de estrategia de” solución débil”, cuyo equilibrio solo es posible si la unión pudiera garantizarse para siempre. Tiene un alto coste. (Precisa unos requisitos como el régimen de gananciales, una pensión de viudedad, un pacto de divorcio blindado, entre otros). No hay opción de un “PLAN B”. En el siglo XXI resulta muy fácil descubrir las múltiples estrategias tramposas, o inconvenientes que puede haber  ocultas en dicho modelo.


Si os parece, por mi parte esta aventura no ha hecho más que empezar. Veremos que muchos problemas sociales que aparentan o son,” paradojas”, “dilemas”, o “falacias”, o apuestas a “la opinión contraria”  y otras variantes de la “lógica del espejo”, se aclaran simplemente con un baño de perspectiva de género.


Veremos, por ejemplo, cuándo los “hombres por la Igualdad” dejarán de comportarse como “palomas”, y cuándo la masa crítica de “mujeres empoderadas” hará que sean “halcones”. (Su correlación y su apalancamiento es la clave). Veremos porqué regalar una joya, o encargarse de limpiar el baño, pueden ser dos ejemplos de “señal costosa”, pero una de las dos puede ser además “señal falsa”.

¿Por qué está en crisis la igualdad?

Escrito por Rosa Gómez Torralbo, Presidenta de de la Asociación para la Defensa de la Imagen Pública de la Mujer

Son tiempos de cambios profundos, pero de momento, lo que estamos viviendo es una crisis que sirve para justificar una suerte de estado de excepción, que suspende derechos económicos, sociales y políticos, bajo el pretexto de que es lo mejor para salvarlos, y ¿qué está pasando con la igualdad de mujeres y hombres? Aparentemente no se pone en cuestión, simplemente, no es una prioridad, no está en la agenda, pero sólo hay que salir a la calle para darse cuenta de que algo está cambiando, que hay una fuerte ofensiva sexista. El artículo reflexiona sobre cómo la crisis está dejando al descubierto una ofensiva patriarcal, los recursos de los que se valen los sectores más conservadores para esta reversión de la igualdad y algunas estrategias políticas y sociales que habría que activar para salir de la crisis sexista.

Contexto institucional y normativo favorable.

Informes nacionales1 e internacionales2 coinciden en señalar que la igualdad de mujeres y hombres es un factor clave para el desarrollo. La Organización de Cooperación y de Desarrollo Económico3, observa que el empleo de las mujeres es lo que más contribuye a reducir las desigualdades en los ingresos de los hogares en todos los países. Ya en 1991, la OCDE4 alertaba a los gobiernos de que para conseguir afrontar los retos que se avecinaban de evolución demográfica, progreso tecnológico y proceso de globalización, debían llevar a cabo un ajuste estructural que permitiera rentabilizar plenamente la contribución de las mujeres al crecimiento económico y al progreso social. La realidad ha validado estas afirmaciones, ya que los países con un desarrollo socioeconómico más alto y los que mejor se están manteniendo a flote en las actuales turbulencias, son los que tienen un nivel mayor de igualdad.

En la IV conferencia de las Naciones Unidas sobre la Mujer, celebrada en Beijing, en 1995, se pactaron medidas para ese cambio estructural, que reconociera a las mujeres su condición de ciudadanas de pleno derecho.

En España, hemos experimentado en los últimos años un avance normativo y de apoyo institucional sin precedentes5. Todo ello ha contribuido a que se extienda el espejismo de que ya está casi todo conseguido.

En este escenario, estalla la burbuja especulativa y nos inunda a la sociedad real, con una lluvia de demandas insaciables para tapar sus heridas. Los gobiernos electos, deben entregar las ofrendas exigidas, o son sustituidos por otros más “eficaces”. Los tiempos de las operaciones especulativas no permiten negociar, se impone el autoritarismo y se declara por la vía de los hechos una suerte de estado de excepción, que suspende derechos, con el argumento de que es lo mejor para mantenerlos. El contrato social que nos permitió construir los estados de bienestar se está deshaciendo. ¿Qué está pasando con la igualdad de mujeres y hombres?

Ofensiva especulativa y sexista

En apariencia, la igualdad de género no se pone en cuestión, simplemente, no es una prioridad. En general, las restricciones en las inversiones públicas están afectando a las políticas esenciales para hacer efectivos los avances normativos. Concretamente, en España, ha llevado a la renuncia de medidas, como la ampliación a cuatro semanas del permiso por paternidad6. Pero sólo hay que levantar la cabeza y mirar alrededor para darse cuenta de que la crisis de la igualdad es más profunda.
Si la ofensiva especulativa viene del capitalismo, la sexista es producto del patriarcado. Con el estado del bienestar, se ha incrementado la participación de las mujeres en el mercado de trabajo7, en todos los niveles educativos y en el acceso a puestos de decisión, sobre todo, en el ámbito de la representación política. Sin embargo, junto a la hegemonía de la globalización financiera, liderada por los sectores más ultraliberales y apoyados por las iglesias, viene la reacción patriarcal.
Emerge un modelo de hombre, que alberga en su imaginario a la mujer como objeto sexual. El mandato de extremar los atributos sexuales como rasgo de identidad femenina, queda oculto tras la declaración de igualdad y libertad de las mujeres, con lo que, todas las jóvenes “eligen” utilizar tacones de 10 centímetros, ir maquilladas a todas horas, o desear pasar por la cirugía para sentirse bien con ellas mismas. Los patrones de belleza son cada vez más efímeros, menos compatibles con una mujer real cuya esperanza de vida se alarga y cuyo cuerpo tendría que ser su mejor aliado para esa larga travesía, y no su peor enemigo, como se pretende que ocurra. Las armas que utiliza el patriarcado para ejercer su poder son al menos tres: los valores, el control económico y la violencia.

Nuevas prácticas políticas frente a la ofensiva sexista

Los avances logrados a lo largo de los últimos 30 años se consiguieron gracias al concurso activo y concertado de mujeres del movimiento feminista y de los partidos políticos de izquierdas, que cristalizaron en las políticas públicas de igualdad y en la creación de los organismos de igualdad en los años 80 del siglo pasado. Las políticas de igualdad han estado demasiado confinadas en el ámbito institucional, ahora es necesario alimentar el proceso de actuación política desde la acción social.

La acción tiene que dirigirse, al menos, en tres direcciones: a entender y compartir las razones de la crisis y desvelar que el marco de referencia que se está utilizando para los análisis económicos y sociales no es neutral. La incomprensión genera indefensión, la indefensión paraliza, al igual que el miedo, e impide convertir las necesidades en reivindicaciones. La clave está en el sistema educativo. Con la ofensiva sexista, viene, el debate sobre la educación segregada y aún no se ha conseguido desarrollar una auténtica coeducación, ni incorporar lo que la ley contra la violencia de género establece, sin embargo, se está sosteniendo una enseñanza religiosa en los centros públicos.
Las administraciones tienen que cumplir las leyes de igualdad. Las mujeres no han dejado de incrementar su participación en la población laboralmente activa, su índice de paro se ha mantenido igual o más alto que el masculino, pero las medidas se han dirigido básicamente a los hombres. ¿Se ha analizado el impacto de género de estos programas?
Por otra parte, es necesario el reconocimiento de las organizaciones de mujeres como interlocutoras válidas para el diseño, desarrollo y evaluación de las políticas públicas. Uno de los espacios de participación a reactivar son los consejos de la mujer creados en todas las administraciones públicas.

Las políticas públicas pueden recortar su inversión en igualdad, pero no hay marcha atrás, lo único que se conseguirá es frenar el progreso y perder capital social.
El reto está en conseguir, mediante la articulación de la acción social, que la igualdad de género esté en la agenda política global.

jueves, 22 de marzo de 2012

Probar una cerveza que se llame igual que tú

Una de las cosas que divertidas de viajar es aprender el nombre de la cerveza famosa allí en tu destino. Soy de esas que nada más tener un botellín frío en la mano empieza a quitarle la etiqueta con cuidado para no romperla; lo hago sin pensar. Pero cuando estoy de viaje a veces la pego en una página del cuaderno que lleve conmigo y así guardo el recuerdo de la Gallo de Guatemala, la Safari y la Kilimanjaro de Tanzania y la Imperial de Costa Rica. Sobre todo de estas, y no de las europeas, porque las cervezas que mejor recuerdas son las que has tomado en lugares de paisajes exóticos, mientras caía una tromba de lluvia tropical, o se ponía el sol en el Pacífico, o escuchabas de lejos el aullido de los animales.

No es que me queje desde luego de la Mahou de Madrid o de la Cruzcampo tirada en caña en un chiringuito y acompañada de unas migas (la única forma de tragar con placer esa cerveza). No me quejo ni de la Estrella Damm y mucho menos de las tropecientas alemanas que se sirven en los bares de mi calle.
Pero con las marcas de cerveza se establece una relación inmediata, al margen de las campañas de publicidad millonarias que la empresa haya llevado a cabo, entre el momento, el sabor, la botella y el nombre en la etiqueta. Cualquier cerveza casera que se sirviera en el bar de una aldea conseguiría ese efecto que con otros productos tanto cuesta conseguir. No hablemos ya de los vinos. El alcohol proporciona un estado de bienestar pasajero y a nosotros nos gusta que tenga un nombre.

Por eso encontrar una cerveza que se llame como tú, hace más ilusión que encontrar una ópera, una rumba, un perfume o un barrio. Dado que tengo un nombre de esos con denominación de origen (con la que no me siento identificada en absoluto), desde la marca de especias, nada me había hecho tanta gracia como esto.


Podría tirarme el rollo sobre la acidez, el matiz afrutado y bla bla bla, pero a estas alturas no voy a fingir que tengo paladar. Me ha parecido simplemente que estaba buena. Me la he tomado mientras cocinaba y picaba un aperitivo, imitando a una compañera de piso que siempre se dedicaba ese rato como un homenaje. Pero ahora me falta probarla con compañía, que es otro aspecto importante de la experiencia cervecera. Para ese momento, compré una segunda Carmen, y le he buscado a la amiga con la que más cervezas ha compartido:





FUENTE: http://blogs.smoda.elpais.com/sujeto-de-pruebas/probar-una-cerveza-que-se-llame-igual-que-tu/

8M Día internacional de La Mujer “POR TI PRIMERO”

La dificultad de  acceso de las mujeres  a puestos de responsabilidad, la feminización de los cuidados, así como la falta de corresponsabili...