Angela Merkel y Christine Lagarde. / REUTERS
Este periódico ha escrito en los últimos tiempos sobre muchas de ellas. Están aún en el banquillo, digamos, pero tienen muchísimas papeletas para saltar cualquier día a una primera fila. Cerca estuvo de hacerlo la ministra de Finanzas de Nigeria, Ngozi Okonjo-Iweala, candidata a presidir el Banco Mundial y por la que el británico The Economist apostó fuerte: "El consejo debería rechazar al candidato de su mayor accionista, EEUU, y elegir a la nigeriana" para enseñarle a Obama "lo que de verdad signfica la meritocracia". No hicieron caso.
Seguramente nunca ha oído hablar de la estadounidense Lael Brainard. Esta economista criada en la Polonia comunista (por el trabajo paterno), ahora vicesecretaria para asuntos internacionales del Tesoro, va y viene entre Washington y las capitales europeas en busca de soluciones (o paliativos) a la crisis económica en representación de la Administración Obama. Mary Chapiro es la persona a la que el presidente de Estados Unidos le encomendó dirigir el supervisor de los mercados de valores (la SEC) tras el fiasco de la megaestafa de Madoff y otras tropelías que dejaron, con razón, su reputación por los suelos. Otra estadounidense en este olimpo de las poderosas es Ann Dunwoody, la primera general de su ejército, esposa de un coronel y quinta generación de militares. "Nadie está más sorprendido que yo, salvo, por supuesto, mi marido", declaró al ser ascendida. La más poderosa de las latinoamericanas es posiblemente la brasileña Gleisi Hoffman, la Dilma de Dilma, que dicen porque es la jefa de Gabinete de la presidenta Rouseff, que hizo lo propio en el Gobierno de Lula. Es parte del triunvirato femenino que gobierna Brasil. Otra es Josefina Vázquez Mota. Otras mexicanas antes que ella han optado a la presidencia pero es la primera que lo hace por un partido con opciones, el PAN, aunque a 15 días de las elecciones no está entre los favoritos.
Pero el premio a la más exótica de la lista se lo lleva la norcoreana Kim Kyong-hui, tía del actual dictador, hermana del anterior e hija del Gran Líder. Como contaba Georgina Higueras hace poco, pertenece a la camarilla que arropa al recién estrenado líder. La general Kim dirige el departamento de industria ligera de ese país escalofriante donde uno nace en una familia catalogada por el régimen como leal, vacilante u hóstil (una división de castas de la que es casi imposible salir), según contaba estos días La Vanguardia.
También tiene grado de general como cantante del Ejército Popular Chino Peng Liyuan, conocida en Occidente porque es esposa del hombre señalado como el próximo mandatario chino, pero famosísima en su país desde hace muchos años.
Cualquiera se topa con las señoras Merkel y Lagarde día sí día también en este diario y en otros, en boletines de radio e informativos de televisión, españoles e internacionales. No es para menos. Son las políticas más poderosas del mundo. Una jurista de Gambia, Fatou Bensouda, de 50 años, se acaba de unir al grupo de las poderosas. Al concluir el mandato de su hasta ahora jefe, se acaba de estrenar como la fiscal de la Corte Penal Internacional. Su misión: dirigir la persecución de criminales de guerra, genocidas y gentes de calaña similar. Isabel Ferrer cuenta desde La Haya en este perfil cómo ha llegado hasta aquí. Bensouda es la número 7 en la lista de Las mujeres más poderosas de las que usted nunca ha oído hablar que ha elaborado la revista Foreign Policy para su último número.
En la lista le acompañan, la enviada de Obama que negocia los asuntos de dineros con los europeos, la hermana del anterior dictador norcoreano, la nueva fiscal general de México y otras mujeres a las que conviene estar atentos. Por cierto, ninguna es española.
Este periódico ha escrito en los últimos tiempos sobre muchas de ellas. Están aún en el banquillo, digamos, pero tienen muchísimas papeletas para saltar cualquier día a una primera fila. Cerca estuvo de hacerlo la ministra de Finanzas de Nigeria, Ngozi Okonjo-Iweala, candidata a presidir el Banco Mundial y por la que el británico The Economist apostó fuerte: "El consejo debería rechazar al candidato de su mayor accionista, EEUU, y elegir a la nigeriana" para enseñarle a Obama "lo que de verdad signfica la meritocracia". No hicieron caso.
Seguramente nunca ha oído hablar de la estadounidense Lael Brainard. Esta economista criada en la Polonia comunista (por el trabajo paterno), ahora vicesecretaria para asuntos internacionales del Tesoro, va y viene entre Washington y las capitales europeas en busca de soluciones (o paliativos) a la crisis económica en representación de la Administración Obama. Mary Chapiro es la persona a la que el presidente de Estados Unidos le encomendó dirigir el supervisor de los mercados de valores (la SEC) tras el fiasco de la megaestafa de Madoff y otras tropelías que dejaron, con razón, su reputación por los suelos. Otra estadounidense en este olimpo de las poderosas es Ann Dunwoody, la primera general de su ejército, esposa de un coronel y quinta generación de militares. "Nadie está más sorprendido que yo, salvo, por supuesto, mi marido", declaró al ser ascendida. La más poderosa de las latinoamericanas es posiblemente la brasileña Gleisi Hoffman, la Dilma de Dilma, que dicen porque es la jefa de Gabinete de la presidenta Rouseff, que hizo lo propio en el Gobierno de Lula. Es parte del triunvirato femenino que gobierna Brasil. Otra es Josefina Vázquez Mota. Otras mexicanas antes que ella han optado a la presidencia pero es la primera que lo hace por un partido con opciones, el PAN, aunque a 15 días de las elecciones no está entre los favoritos. Pero el premio a la más exótica de la lista se lo lleva la norcoreana Kim Kyong-hui, tía del actual dictador, hermana del anterior e hija del Gran Líder. Como contaba Georgina Higueras hace poco, pertenece a la camarilla que arropa al recién estrenado líder. La general Kim dirige el departamento de industria ligera de ese país escalofriante donde uno nace en una familia catalogada por el régimen como leal, vacilante u hóstil (una división de castas de la que es casi imposible salir), según contaba estos días La Vanguardia.
También tiene grado de general como cantante del Ejército Popular Chino Peng Liyuan, conocida en Occidente porque es esposa del hombre señalado como el próximo mandatario chino, pero famosísima en su país desde hace muchos años.
La fiscal general que dirige la lucha contra el narco en México, la baronesa británica que en marzo se convirtió en la primera representante de la ONU en entrar en Homs, la presidenta de Kosovo (la subdirectora de la policía convertida en candidata de consenso) o la ministra de comercio exterior de Emiratos Árabes Unidos son algunas a las que Foreign Policy nos propone seguirles la pista. Quedas invitado.
FUENTE: http://blogs.elpais.com/mujeres/2012/06/bensouda-y-otras-poderosas-que-deberias-conocer-.html


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