El número de denuncias aumentó el 10,63% el año pasado, alza que responde a las campañas sobre la necesidad de demandar al agresor
A la vista de los datos que arrojó el 2012, el Plan de actuaciones 2013 que pondrá en marcha este año la Unidad de Coordinación contra la Violencia sobre la Mujer incidirá especialmente en el ámbito rural, donde, según la responsable de esta área, Olga Fernández Maestu, se dan las mayores cotas de maltrato oculto. Así, por ejemplo, mientras el año pasado se contabilizaron 4,12 denuncias por cada mil mujeres en Logroño, en el resto de la comunidad se registraron casi la mitad (2,23) y eso teniendo en cuenta que el número de féminas empadronadas en el ámbito rural es superior (82.350) al de la capital (79.023).
Para Fernández Maestu, tras estos datos subyace un nivel de presión social y un miedo a ser juzgado por el entorno mayor entre el colectivo de mujeres que vive en los pueblos.
Pero no será éste el único objetivo del Plan de actuaciones 2013, sino que también se prestará especial atención a las mujeres extranjeras puesto que, de acuerdo con sus datos, gran parte de ellas dependen económicamente de sus parejas y, por tanto, «se hace imprescindible fomentar acciones formativas de cara a la inserción laboral e independencia de estas víctimas».
Otro de los caballos de batalla será el colectivo de menores. En este caso está previsto mantener el plan director para los alumnos de los centros educativos. Además, se elaborará un programa psicológico de intervención con los hijos de las víctimas para proporcionarles una asistencia integral.
Antes de concluir, Fernández Maestu destacó la necesidad de denunciar y de incentivar a las víctimas a que rompan el silencio, lo que «es clave para la eliminación de la violencia de género». En cualquier caso, el objetivo para este 2013 «es promover la ruptura del silencio cómplice del maltrato tanto de la mujer, de su familia, su entorno y la sociedad en general».
Por su parte, el delegado del Gobierno en La Rioja, Alberto Bretón, desgranó los datos de la Memoria de Violencia de Género del 2012, un año que cerró con 510 denuncias, 49 más que el año anterior, lo que supone un aumento del 10,63%. En este sentido, Bretón recordó que «la denuncia es la base de actuación de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado para la protección a la víctima» y, por tanto, insistió en la necesidad de denunciar porque «estamos convencidos de que se puede salir de esta situación de maltrato».
Entre otros datos, el delegado del Gobierno destacó que el 52% de las víctimas fueron españolas (265), frente al 48% de extranjeras (245). No obstante, la tasa de denuncias por cada mil mujeres es del 11,49 entre las inmigrantes y del 1,94 entre las nacionales. El grueso de mujeres extranjeras víctimas procedían de Rumanía (63 denuncias), seguido de Bolivia (46), Marruecos (24), Colombia (16) y Ecuador (16).
La franja de edad en la que se registraron más denuncias fue la de 31 a 40 años con un 38,6% del total, aunque todavía se refleja maltrato en menores de edad, con 12 denuncias el pasado año. La misma franja de edad se registra respecto del agresor, aunque le siguen muy de cerca las franjas de edad de entre 41 y 50 años y la de 21 a 30. En este caso se constata la existencia de este tipo de demandas contra hombres mayores de 71 años.
Bretón también destacó que el pasado año 50 penados realizaron el programa de intervención para agresores elaborado por la Secretaría General de Instituciones Penitenciarias y 32 lo están cumpliendo en la actualidad. Además, se refirió a los casos de seguimiento policial con medidas activadas en vigor hasta el 31 de diciembre que fue de 373 y mencionó los cinco dispositivos telemáticos de seguimiento por GPS en La Rioja, de los que sólo uno está en funcionamiento a día de hoy.
Para Fernández Maestu, tras estos datos subyace un nivel de presión social y un miedo a ser juzgado por el entorno mayor entre el colectivo de mujeres que vive en los pueblos.
Pero no será éste el único objetivo del Plan de actuaciones 2013, sino que también se prestará especial atención a las mujeres extranjeras puesto que, de acuerdo con sus datos, gran parte de ellas dependen económicamente de sus parejas y, por tanto, «se hace imprescindible fomentar acciones formativas de cara a la inserción laboral e independencia de estas víctimas».
Otro de los caballos de batalla será el colectivo de menores. En este caso está previsto mantener el plan director para los alumnos de los centros educativos. Además, se elaborará un programa psicológico de intervención con los hijos de las víctimas para proporcionarles una asistencia integral.
Antes de concluir, Fernández Maestu destacó la necesidad de denunciar y de incentivar a las víctimas a que rompan el silencio, lo que «es clave para la eliminación de la violencia de género». En cualquier caso, el objetivo para este 2013 «es promover la ruptura del silencio cómplice del maltrato tanto de la mujer, de su familia, su entorno y la sociedad en general».
Por su parte, el delegado del Gobierno en La Rioja, Alberto Bretón, desgranó los datos de la Memoria de Violencia de Género del 2012, un año que cerró con 510 denuncias, 49 más que el año anterior, lo que supone un aumento del 10,63%. En este sentido, Bretón recordó que «la denuncia es la base de actuación de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado para la protección a la víctima» y, por tanto, insistió en la necesidad de denunciar porque «estamos convencidos de que se puede salir de esta situación de maltrato».
Entre otros datos, el delegado del Gobierno destacó que el 52% de las víctimas fueron españolas (265), frente al 48% de extranjeras (245). No obstante, la tasa de denuncias por cada mil mujeres es del 11,49 entre las inmigrantes y del 1,94 entre las nacionales. El grueso de mujeres extranjeras víctimas procedían de Rumanía (63 denuncias), seguido de Bolivia (46), Marruecos (24), Colombia (16) y Ecuador (16).
La franja de edad en la que se registraron más denuncias fue la de 31 a 40 años con un 38,6% del total, aunque todavía se refleja maltrato en menores de edad, con 12 denuncias el pasado año. La misma franja de edad se registra respecto del agresor, aunque le siguen muy de cerca las franjas de edad de entre 41 y 50 años y la de 21 a 30. En este caso se constata la existencia de este tipo de demandas contra hombres mayores de 71 años.
Bretón también destacó que el pasado año 50 penados realizaron el programa de intervención para agresores elaborado por la Secretaría General de Instituciones Penitenciarias y 32 lo están cumpliendo en la actualidad. Además, se refirió a los casos de seguimiento policial con medidas activadas en vigor hasta el 31 de diciembre que fue de 373 y mencionó los cinco dispositivos telemáticos de seguimiento por GPS en La Rioja, de los que sólo uno está en funcionamiento a día de hoy.
No hay comentarios:
Publicar un comentario