Por una amplia mayoría bipartidista, el Senado votó el martes para
renovar la Ley de Violencia contra las Mujeres con nuevas garantías de
que inmigrantes, homosexuales, lesbianas e indígenas estadounidenses
tendrán equidad de acceso a los programas contra la agresión doméstica.
La
votación 78-22 en el Senado reautoriza la ley de hace dos décadas que
ha protegido a millones de mujeres del abuso y ha ayudado a reducir las
tasas de violencia doméstica. Ahora, la atención se centra en la Cámara
de Representantes, donde los líderes republicanos están trabajando para
presentar una versión propia.
"Más de 160 millones de mujeres en
todo el país están viendo si la Cámara de Representantes actuará con
esta iniciativa y finalmente les dará la protección que merecen contra
la violencia", dijo la senadora demócrata Patty Murray.
La ley
expiró en 2011 y dejó pendientes los esfuerzos por mejorar muchos
programas federales. El año pasado tanto el Senado —controlado por los
demócratas— como la Cámara de Representantes —dominada por los
republicanos— aprobaron iniciativas para renovarla, pero no lograron un
acuerdo.
Este año los republicanos en la Cámara Baja, ante su
pobre posición entre las electoras en los comicios de noviembre, han
prometido trabajar más rápido en el tema. El líder de la mayoría en la
Cámara de Representantes, el republicano Eric Cantor ha asumido el
liderazgo para negociar los términos de una iniciativa en la cámara.
La
Casa Blanca, que apoya la iniciativa del Senado, indicó que la ley ha
permitido que la violencia por parte de la pareja se reduzca 67% entre
1993 y 2010, además de que ha aumentado la denuncia de violencia sexual o
doméstica ante la policía, lo que ha resultado en más arrestos.
El
acta proporciona recursos a las autoridades locales y estatales para
asistencia legal, viviendas temporales, capacitación legal, bases de
datos de agresores y teléfonos de emergencia en caso de violencia
doméstica. La iniciativa del Senado extiende la ley cinco años y le da
659 millones de dólares a sus programas, 17% menos que la autorización
de 2005.
La legislación incluye una previsión que aceleraría el
análisis de evidencia de ADN en casos de violación. Otra medida
promovida abordaría los casos de agresión sexual en instalaciones de
detención de inmigrantes y ayudaría a asegurar que los niños víctimas de
tráfico infantil sean canalizados a tratamiento en lugar de ser
procesados como delincuentes.
El Senado también aprobó una
enmienda que financia programas para combatir el tráfico de personas
dentro y fuera de Estados Unidos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario