![]() |
| Imagen del informe de “Women’s Link Worldwide” |
La organización internacional de derechos humanos Women’s Link Worldwide ha presentado esta semana el informe ‘La trata de mujeres y niñas nigerianas: esclavitud entre fronteras y prejuicios’, que examina las obligaciones que tienen los países, incluido España, de proteger a las víctimas de trata y explica por qué en el caso de Nigeria es necesario entender el contexto del país para poder dar esa protección. El informe también pone de manifiesto la falta de protección para las víctimas en Nigeria, por lo que la expulsión de éstas del Estado Español a su país de origen puede llegar a ser una forma de continuar violando sus derechos.
El salón de actos del Colegio de
Abogados de Madrid ha acogido la presentación del informe, que ha estado
moderada por el periodista de la cadena Ser Nicolás Castellano. Gema
Fernández, coordinadora de la investigación ha explicado los motivos que
impulsaron este trabajo.
Desde hace 10 años la
organización Women’s Link trabaja con mujeres migrantes, incluidas
nigerianas, y viene realizando investigaciones e informes. Además, su
labor en la representación legal de mujeres y niñas víctimas y presuntas
víctimas de trata de personas, entre ellas nigerianas, ante instancias
nacionales e internacionales, les permitió identificar realidades
particulares que enfrentan las mujeres migrantes que son víctimas de
trata provenientes de Nigeria. Todo ello impulsó a la organización a
emprender una nueva investigación para conocer el contexto social,
político, económico y cultural de Nigeria y entender, desde esa
perspectiva, los factores que contribuyen a la trata de mujeres y niñas
nigerianas y la relación de ésta con los movimientos migratorios.
Según
ha explicado la abogada Gema Fernández, la pobreza, la falta de
oportunidades y la violencia de género, incluidas la violencia familiar y
la violencia sexual, son factores que empujan a las mujeres y niñas a
migrar y las pone en situación de alta vulnerabilidad de ser captadas
por las redes de trata.
En un contexto donde la
migración es aceptada como una alternativa para buscar una mejora de las
condiciones de vida, las redes muy a menudo usan rituales espirituales y
creencias religiosas (como el juju, un sistema de creencias ancestral),
para someter a mujeres y niñas. Bajo la amenaza del juju, las mujeres y
niñas nigerianas temen consecuencias espirituales y materiales para
ellas, sus familias y las generaciones futuras en caso de incumplir con
los pagos de la deuda impuesta por la red.
Gema ha
enfatizado el significado del título del informe. “El desconocimiento
del contexto nigeriano provoca que predominen estereotipos y prejuicios
basados en género, raza o situación migratoria y lleva a que no se
protejan los derechos humanos de las mujeres y niñas víctimas de trata,
incluyendo el acceso a la justicia”, ha asegurado la coordinadora del
informe.
El contexto nigeriano
En
ese sentido, Helena Maleno, experta en migraciones y trata, ha ofrecido
un testimonio de sus viajes a Nigeria para comprender la situación y
poder ayudar a las mujeres víctimas de trata. “La trata se ha convertido
en una parte de la construcción social, que da beneficios a la
comunidad, en un contexto de pobreza y desigualdad”, ha asegurado,
ilustrando la conclusión con algunas de sus vivencias. Por ejemplo, como
pudo ver que en el aeropuerto de Lagos hay personal de las redes de
trata que esperan a las mujeres deportadas; o descubrir una situación
interna del fenómeno de la trata que hace sentir a las mujeres y sus
familias que ser víctima de trata en países europeos es una oportunidad
–frente a serlo en Ghana o Sudáfrica-; o comprobar que incluso los
partidos políticos reciben dinero para sus campañas de los responsables
de las redes de trata.
“El juju no es malo ni
bueno”, ha explicado Maleno. Es un sistema de creencias ancestral,
anterior a las creencias que aportaron los colonizadores, en el que la
sociedad nigeriana se reconoce.
Actualmente mediante el juju se
establece un contrato que obliga espiritual y legalmente al silencio de
las mujeres y sus familias y al pago de la deuda contraída con la red.
“Si no cumples, el tribunal –que normalmente se reúne en los templos
religiosos- convoca a la familia; allí, la víctima es la madame –mujeres
que están a la cabeza de la estructura piramidal de las redes de trata y
que en su mayoría fueron víctimas primeramente-. Las víctimas y sus
familias son amenazadas y algunas de estas amenazas se llevan a cabo por
las sociedades secretas –paralelas a la administración y con mucho
poder-. En este contexto, las redes se convierten en protectoras de sus
derechos”.
“Volvemos a descubrir que no hay
soluciones individuales si no se trabajan las desigualdades”, ha
asegurado Helena. Asimismo, ha recordado que los Estados tienen unas
obligaciones para garantizar el respeto de los derechos humanos y eso no
se está haciendo. Las mujeres nigerianas a menudo “tienen que elegir”
entre la “violencia privada de las redes de trata” o la “violencia
pública” de los propios estados.
Deportaciones
Ese
es el contexto mayor en el que se produce la atrocidad de la trata y al
que Europa no puede seguir cerrando los ojos. España incumple sus
obligaciones frente a las víctimas de trata nigerianas. El documento
analiza las carencias del sistema de protección a las víctimas de trata
de personas en España y, específicamente, las debilidades frente a las
víctimas de origen nigeriano. Muchas de las mujeres y niñas víctimas de
trata que son deportadas vuelven a las redes.
El
informe detalla la necesidad de hacer una evaluación de riesgo
individualizado antes de ejecutar una deportación de una víctima o
presunta victima de trata a Nigeria. Esto, porque contrario a lo que
indican las disposiciones internacionales de derechos humanos, el
sistema de protección español no valora adecuadamente ni el contexto
nigeriano, ni el riesgo que corren las mujeres y niñas en caso de ser
expulsadas del país: volver a ser tratadas (retrafficking), estigma por
parte de la comunidad y violencia en su contra.
“Adentrarnos
en el particular contexto nigeriano permite definir claramente los
retos que implica el trabajo con mujeres y niñas víctimas de trata de
personas de esta nacionalidad, tanto en su país de origen como en países
de destino como España. Esperamos que este informe sea de gran utilidad
tanto para las autoridades españolas como para las organizaciones que
atienden a las víctimas”, demanda Fernández.
Paradojas y estereotipos
En
la presentación del informe también han participado la antropóloga
Soledad Vieitez y Alicia Garrido. Vieitez, gran conocedora del contexto
africano, ha señalado que Nigeria es un país de grandes contradicciones y
paradojas: mientras que históricamente han exportado los mejores
exponentes del Feminismo y también de los estudios de género, es un país
en los que se ejerce mucha violencia hacia las mujeres y que cuenta con
lo que llaman “demócratas”, mujeres que llegan al poder mediante la
defensa de la igualdad –en la década de los 60 fue pionero- y que
después se olvidan de ello.
Por su parte Garrido
ha destacado la conexión entre la existencia de estereotipos y “la
dificultad para empalizar con realidades diferentes a las nuestras”. El
estereotipo es un modo de simplificar la realidad e impide percibir
otras características que nos permitirían ver elementos comunes, en este
caso, con las mujeres y niñas, víctimas de trata.
Fuente: Mujer Emprendedora

No hay comentarios:
Publicar un comentario