Madrid, 16 mayo. 14. AmecoPress. Ayer
se cumplió un mes del secuestro de más de 240 niñas en una escuela de
Nigeria. En todo el mundo, miles de personas se han movilizado para
pedir su puesta en libertad. Amnistía Internacional ha denunciado que el
secuestro se podría haber evitado e insiste en presionar a las
autoridades del país y a los organismos internacionales para que
resuelvan la situación.
El secuestro de
más de 200 niñas en Chibok es un terrible episodio más del conflicto
armado que se vive en Nigeria y que sólo entre enero y marzo del 2014 ha
provocado más de 1.500 muertos. El 15 de abril, cientos de niñas, en su
mayoría de edades comprendidas entre 16 y 18 años, fueron secuestradas
en un ataque nocturno a una escuela en Chibok en el noreste de Nigeria.
El grupo armado islamista Boko Haram reivindicó esta acción.
El secuestro se
podría haber evitado. Una investigación de Amnistía Internacional ha
revelado que las fuerzas de seguridad nigerianas recibieron, con más de
cuatro horas de antelación, un aviso sobre el ataque. Pero no
reaccionaron, no mandaron refuerzos. La organización asegura que “el
gobierno tenía la obligación de hacer todo lo posible para proteger a
las niñas” y está incentivando una campaña de firmas para recordar al
gobierno que ahora su prioridad debe ser conseguir que vuelvan a casa
sanas y salvas, sin cometer violaciones de derechos humanos.
Esta semana,
Boko Haram ha distribuido un vídeo con imágenes de las niñas en el que,
además, exige al gobierno intercambiar presos por las niñas. La
situación es muy delicada, y la presión internacional es cada día más
necesaria para proteger a la población civil.
AI advierte que
este ataque no es el primero. Muchas otras escuelas, iglesias, pueblos
han sufrido ataques deliberados en los últimos años. Así, el pasado
febrero, al menos 59 personas, la mayoría alumnos y profesores, fueron
asesinados en un centro de enseñanza secundaria en Yobe, también en el
noreste del país. Según testigos, los atacantes llegaron y comenzaron a
disparar indiscriminadamente, matando a todos los varones que
encontraban. Unos niños se escondieron en una clase y los quemaron
vivos. Al parecer el ejército tardó horas en llegar e intervino cuando
los atacantes ya se habían ido.
Durante todo
este conflicto y ante la violencia indiscriminada de Boko Haram, la
respuesta de las fuerzas de seguridad nigerianas ha sido totalmente
inadecuada. No sólo no han protegido a la población civil, sino que han
llevado a cabo numerosas represalias y cometido graves violaciones de
derechos humanos. Solo en 2013 se produjeron más de 950 muertes en
centros de detención militares, resultado de ejecuciones
extrajudiciales, tortura y malos tratos.
La consecuencia
es una población civil aterrada, que ha abandonado sus hogares, y es
víctima de violaciones de derechos humanos por uno y otro lado. Las
autoridades nigerianas deben proteger a la población civil de manera
efectiva, respetar los derechos humanos y acabar con la impunidad.
No hay tiempo que perder. ¡Únete a esta petición urgente!
Fuente: Ameco Press
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