Diez años de prisión por maltratar
habitualmente a su mujer y su hijo, menor de edad, además de abusar
sexualmente del niño y provocarle viendo con él películas
de contenido pornográfico. Es la pena de cárcel que ayer solicitó la
representante del Ministerio Público para J.M.G.B., un hombre de 37 años
vecino de Albacete que durante años, según testificaron en el juicio su
exmujer y el niño, ha insultado, pegado y maltratado a ambos y, en una
ocasión, cuando ejercía el régimen de visitas en el Punto de Encuentro
Familiar, en presencia de una de las técnicos encargadas de supervisar
las visitas, «acarició de forma lasciva» al mayor de sus dos hijos, que
el día de los hechos, 1 de diciembre de 2012, contaba con 11 años de
edad.
El acusado negó los hechos en la vista oral,
celebrada ayer en la sección 2ª de la Audiencia Provincial, y sí admitió
que solía ver películas pornográficas en el ordenador que tenía en el
salón de su casa, aunque lo hacía sin la presencia de sus hijos.
Explicó que la relación con su mujer no era
buena. «Los dos nos insultábamos», pero negó llamarla «puta, zorra,
payasa, no vales para nada», al igual que negó haberle pegado bofetadas y
empujones. También lastimar al niño, pegándole patadas en la barriga o
empujándole contra distintos electrodomésticos de la casa que le
provocaba dolores.
Sin embargo, la madre relató que desde el
primer año de noviazgo «todo empezó a ir mal porque teníamos muchas
discusiones y gritos», y que la relación se agravó «cuando empezamos a
vivir juntos».
Amenazas y golpes
Explicó distintos episodios de malos tratos, con empujones, puñetazos en la cabeza y cara. «Una vez me dio contra el marco de la puerta y me abrí una brecha, delante de mi niño».
También contó cómo pegaba al mayor de sus dos
hijos. «En casa de sus padres, le empujó contra la lavadora y le dolían
las costillas; otras veces, contra el frigorífico; en una ocasión,
llevaba un cuchillo en la mano y le provocó una brecha en la cara».
El niño, por videoconferencia, confirmó los
episodios relatados por la madre, explicando que llegó a amenazarlo «con
meterme en el capó del coche si no sacaba buenas notas». También relató
que le obligaba a ver películas «de hombres y mujeres desnudos», o toda
entera o algunas escenas.
La técnico del Punto de Encuentro Familiar
corroboró que el 1 de diciembre de 2012, tras 17 visitas a sus hijos, el
acusado «estaba más eufórico de lo normal». En un momento de la visita,
tuvo una actitud «lasciva con el niño, pasando su mano por el cuerpo
del menor, tocando sus genitales hasta que le lanzó un beso y le dijo
que no pasaba nada», lo que provocó que el menor se fuera al otro
extremo de la sala y comenzara a llorar. El acusado se defendió
diciendo que tiene problemas con el alcohol y consume drogas.
Fuente: ABC
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