Ayer, a la misma hora en que Rafa Nadal levantaba su novena copa de Roland Garros en 10 años, la RAE recibía a Aurora Egido, la novena académica en 300. Las dos cifras
son un escándalo. En el caso de la RAE esincomprensible que, si han buscado, no hayan
encontrado más mujeres. Es verdad que renovar una institución de puestos
vitalicios no es fácil,
pero desde que entró Carmen Conde en la RAE hace casi 40 años se han
incorporado 80 académicos y de ellos solo 8 mujeres. La proporción está muy
alejada de la realidad que, en materia de igualdad y aunque no perfecta, se da
en los ámbitos en donde se buscan nuevos académicos: la literatura, la
universidad, la judicatura, el periodismo...
La RAE, que ha
dado pasos muy importantes en su modernización en las últimas décadas, tiene esta asignatura pendiente.
Ya no se rechaza a una mujer por el hecho de serlo, como sucedió con Gertrudis
Gómez de Avellaneda en el XIX. Ni a nadie se le ocurriría decir que "la
severidad académica cuadra mal en boca que habla de trajes y modistas",
como tuvo que escuchar Emilia Pardo Bazán en el XX. Pero en el XXI hay realidades tan
escandalosas como algunas palabras de siglos pasados.
Fuente: CADENA SER
No hay comentarios:
Publicar un comentario